miércoles, 29 de abril de 2015

Control de ciencias sociales del tema 8


ALUMNO:

 

1º) Explica las distintas fases en la que los RRCC consiguieron unir diferentes reinos peninsulares y del mediterráneo y en qué dos direcciones se orientó la política exterior

2º) Explica la consolidación del poder real en castilla y Aragón así como la uniformidad religiosa de sus reinos.

3º) Explica la economía de los reinos, así como la sociedad de  RRCC.

4º) Cita el nombre y la obra de tres humanistas españoles.

5º)  Explica las distintas fases de la arquitectura renacentista española.

6º) Define

  1. Mayorazgo.
  2. Real audiencia.
  3. Pactismo
  4. Corregidor
  5. Virrey
  6. Morisco
  7. Auto de fe
  8. Biblia políglota
  9. Converso
  10. Marrano

martes, 7 de abril de 2015

Resumen del tema 7: La monarquía autoritaria: los Reyes Católicos


    Este es un resumen general de lo mínimo que debes de saber para pasar al siguiente tema. Fíjate que como siempre todo está relacionado y consiste en pensar un poco y relacionarlo
    Suerte
 
1. Unión dinástica y expansión territorial
 En 1469 se casaron Fernando e Isabel. Tras una guerra civil, en 1479 Isabel se impuso como reina en Castilla. El mismo año, Fernando fue proclamado rey de Aragón. n La unión de los monarcas no significó la unificación de ambas coronas, sino que fue una unión dinástica, acordada en la Concordia de Segovia (1475). De este modo, ambos reinos mantuvieron sus fronteras, su moneda, su sistema fiscal y sus leyes e instituciones. Actuaron unidos en asuntos militares y en política exterior. n Los Reyes Católicos iniciaron la expansión territorial para unir bajo su Corona todos los territorios peninsulares: conquistaron el reino nazarí de Granada (1492), impulsaron una política de enlaces matrimoniales con Portugal y se anexionaron el reino de Navarra (1515). n Su política exterior siguió dos direcciones: – La continuación de la política mediterránea del reino de Aragón: ocuparon el reino de Nápoles (1504) y buscaron el dominio del Norte de África para frenar a los corsarios berberiscos. – La expansión hacia el Atlántico, con la consolidación de su soberanía sobre las islas Canarias (1496) y el apoyo a Cristóbal Colón, que permitió la llegada a América (1492).
2.     La construcción de la monarquía autoritaria

 Los Reyes Católicos quisieron imponer la autoridad real en cada uno de sus territorios y sobre todos los grupos sociales. En cada reino se nombró a un virrey como delegado del rey. n En Castilla, Isabel consiguió imponer su poder y se introdujeron una serie de reformas para reforzarlo: – Se creó la Santa Hermandad, un cuerpo armado que perseguía a los criminales, y un ejército profesional permanente. – Se instauraron los Consejos para asesorar al rey y disminuir la influencia de la nobleza. – Se creó la Real Audiencia para controlar la justicia y hacerla más eficaz. – Se reforzó la recaudación de impuestos mediante la Contaduría Real de Hacienda. – Se nombraron corregidores en las ciudades, que ejercían funciones de gobierno. n En la Corona de Aragón se mantuvieron las instituciones medievales, pero Fernando procuró reducir el poder de las clases privilegiadas. n Los Reyes Católicos pretendieron la uniformidad religiosa. Para ello, instituyeron el Tribunal de la Inquisición e instaron a los judíos y musulmanes a convertirse.
3. La organización económica y social

La economía de Castilla se basaba en la ganadería ovina y en el comercio de la lana. La monarquía protegió a los ganaderos (unidos en la Mesta) y todo lo que representaba la exportación de lana, por lo que se impidió el desarrollo de la agricultura y de las manufacturas textiles. Además, gracias al comercio con América, Castilla vivió una gran prosperidad. n La Corona de Aragón, debilitada por la crisis bajomedieval, inició su recuperación: en Cataluña se decretó la Sentencia Arbitral de Guadalupe (1486), que abolía algunos derechos feudales, y se recuperó la actividad artesanal; Valencia se revitalizó como centro comercial. n En cuanto a la sociedad, se continuó con el predominio social y económico de la nobleza y el clero: – En Castilla la nobleza perdió peso político pero aumentó su poder económico y social gracias al mayorazgo (dejar todo el patrimonio al hijo mayor). – En la Corona de Aragó se frenaron ciertos abusos de las clases privilegiadas y se impulsó el crecimiento de la burguesía urbana, dedicada al comercio y a la artesanía.
4.La difusión del Humanismo y del Renacimiento

 El Humanismo y el Renacimiento se iniciaron en España durante el reinado de los Reyes Católicos, pero alcanzaron su esplendor en el de Carlos I. Los principales humanistas fueron Antonio de Nebrija, un destacado filólogo que escribió la primera gramática castellana; el cardenal Cisneros, fundador de la Universidad de Alcalá de Henares; y Luis Vives, un pedagogo que impulsó la renovación de la enseñanza. n En arte, la época de los Reyes Católicos se caracterizó por el mantenimiento de la tradición gótica y por la lenta penetración del arte renacentista. La arquitectura renacentista no se desarrolló hasta principios del siglo XVI, y lo hizo en tres fases: – Estilo plateresco: se introdujeron nuevos elementos decorativos en edificios de estilo gótico (fachada de la Universidad de Salamanca). – Estilo clasicista: utilizó los modelos arquitectónicos clásicos (Palacio de Carlos V en Granada). – Estilo herreriano: era una arquitectura desnuda, geométrica y sobria, que utilizaba líneas rectas y volúmenes cúbicos (monasterio de El Escorial, de Juan de Herrera).
5.La escultura y la pintura renacentistas

 La escultura renacentista española destacó por la intensidad con la que se plasmaban la espiritualidad y los sentimientos religiosos, por encima de la belleza. Los retablos, monumentos funerarios e imágenes religiosas estaban policromados. Destacaron los escultores Alonso Berruguete y Juan de Juni. n La pintura también estaba orientada a la religiosidad, y los temas profanos y mitológicos fueron escasos. Sobresalieron Juan de Borgoña, que tenía influencia flamenca; Pedro Berruguete, Juan de Juanes y Luis de Morales, que mostraron influencias renacentistas italianas; y Alonso Sánchez Coello, gran retratista de la corte. n El pintor renacentista más importante en España fue El Greco, que creó un estilo muy personal. Sus obras, básicamente pinturas religiosas y retratos, se caracterizan por el uso de colores muy vivos, los contrastes de luz y la complejidad de las composiciones, llenas de figuras alargadas que aportan espiritualidad

Evaluación Inicial


OBJETIVOS DIDÁCTICOS


Pretendemos que en este septimo tema llegues a alcanzar los siguientes objetivos didácticos

-          Saber como se articuló la unificación política de la península bajo los RRCC.
-          Reconocer  la expansión territorial y la política exterior de los RRCC.
-          Descubrir las instituciones implantadas por la monarquía autoritaria en Castilla y en Aragón y relacionarlas con el afianzamiento del poder real.
-          Explicar como se produjo la uniformidad religiosa.
-          Conocer la organización económica y social durante el reinado de los RRCC.



domingo, 25 de enero de 2015

Formación de los reinos cristianos durante la edad media


Tema 4: Formación y expansión de los reinos peninsulares

 1. El origen de los reinos cantábricos
n Los pueblos del Norte peninsular (galaicos, astures, cántabros y vascones), protegidos por la Cordillera Cantábrica, se mantuvieron independientes de Al-Andalus.
n Un noble visigodo, Pelayo, obtuvo la victoria de Covadonga (722) frente a los musulmanes, considerada como el inicio de la Reconquista. Sus sucesores (Alfonso I y Alfonso II) se nega­ron a pagar impuestos a Al-Andalus y crearon el reino de Asturias.
n A mediados del siglo IX, con Alfonso III, este reino aprovechó la debilidad del Emirato de Córdoba y ocupó tierras hasta el Duero. Para controlar estos nuevos territorios, los repo­blaron con campesinos y trasladaron la capital a León (pasó a llamarse reino de León).
n En el siglo X, el Califato de Córdoba frenó la expansión leonesa, y diversas expediciones, dirigidas por al-Mansur, saquearon sus ciudades.
n Castilla fue en su origen un territorio fronterizo de León, expuesto a los ataques musulma­nes y gobernado por condes que dependían del rey de León.
Bajo el conde Fernán González, Castilla empezó a ser más influyente, aunque continuó dependiendo del reino de León o del de Pamplona. Con Fernando I (1035) se convirtió ya en reino de Castilla.
 2. Los primeros condados y reinos pirenaicos
n En el siglo VIII, los francos crearon una franja fortificada en los Pirineos para protegerse de los musulmanes de Al-Andalus: la Marca Hispánica. Se dividía en condados dependientes de Carlomagno, pero se fueron desvinculando de él a su muerte.
n Un conde de Pamplona, Íñigo Arista, se independizó de los francos en el siglo IX y creó el reino de Pamplona. Éste se fue expandiendo hasta que consiguió su máxima extensión con Sancho III el Mayor (siglo XI). Sin embargo, a su muerte dividió el reino entre sus hijos.
n Los condados aragoneses (Aragón, Sobrarbe y Ribagorza) también se independizaron de los francos en el siglo IX. Con Sancho III estuvieron unidos al reino de Pamplona, pero a su muerte, su hijo Ramiro I unió los tres condados y se proclamó rey de Aragón.
n Los reyes francos dominaron más tiempo los condados catalanes. El conde de Barcelona, Vifredo el Velloso, obtuvo el vasallaje de la mayoría de los demás condados catalanes. Su nieto, el conde Borrell II, logró la independencia de los francos en el año 987.
3. La expansión territorial de los siglos XI y XII
n El Califato de Córdoba se fragmentó en taifas (1031), lo que facilitó la expansión cristiana hacia el Sur.
n Las taifas intentaron comprar la paz mediante un pago anual en oro, las parias. Pero los reinos cristianos usaron esos ingresos para conquistar territorios:
Fernando I de Castilla unió su reino al de León y se expandió por el Sur del Duero. Su hijo Alfonso VI ocupó Toledo (1085), llegó al Sur del Tajo y repobló las tierras entre este río y el Duero.
Alfonso I de Aragón ocupó la taifa de Zaragoza y su capital (1118). Por su parte, el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV conquistó Tortosa (1148) y Lleida (1149). Y el primer rey de la Corona de Aragón, Alfonso II conquistó Caspe y fundó Teruel (1171).
n Ante los avances cristianos, las taifas pidieron ayuda a los almorávides (1086-1109), unos guerreros del Norte de África que acabaron derrotando a los reinos cristianos. Pero el dominio almorávide se debilitó, y en 1146 las taifas pidieron ayuda a los almohades, que también lograron frenar a los cristianos durante 50 años.
4. La repoblación de los territorios conquistados
n La ocupación de tierras deshabitadas o conquistadas a los musulmanes se denomina repo­blación. Las tierras se convertían en propiedad del rey, que las entregaba a los nobles en pago de su ayuda militar, a los eclesiásticos para fundar monasterios, o a los campesinos libres, que las ponían en cultivo.
n Los repobladores eran cristianos o mozárabes, atraídos por los privilegios de las cartas de poblamiento.
n Las repoblaciones tuvieron distintas fases:
– Desde el siglo IX, en el valle del Duero y al Sur de los condados pirenaicos, hubo repo­blaciones libres, en las que se entregaban parcelas (presuras) a los campesinos.
– A partir del siglo XI, los campesinos tuvieron que buscar la protección de un señor y pasaron a ser siervos.
– En el siglo XII, cuando ya se ocupaban territorios densamente poblados por los musul­manes, se organizaron las repoblaciones concejiles, que otorgaban fueros (privilegios y derechos) a sus repobladores.
n Los territorios repoblados pasaron a ser organizados económicamente igual que los reinos cristianos: se fundamentaban en la agricultura de subsistencia, la ganadería y una red esca­sa de intercambios.
Descubre el Camino de Santiago
n La iglesia construida en honor al Apóstol Santiago se convirtió en un centro de peregrina­ción de la Cristiandad a partir del siglo XI y dio origen al Camino de Santiago.
n Gracias al Camino se construyeron iglesias, hospederías y hospitales. También florecieron las ciudades y se produjeron intercambios de ideas, culturales y artísticos.
n En Santiago se construyó la catedral, que albergaba el sepulcro del Apóstol, y de la que destaca el Pórtico de la Gloria.
5. La Península Ibérica: encuentro de culturas
n En la Edad Media, convivieron en la Península Ibérica cristianos, musulmanes y judíos. Esta convivencia favoreció la mutua influencia cultural.
n Muchos autores griegos y latinos, traducidos al árabe, fueron conocidos en Occidente por las traducciones realizadas en las escuelas de traductores hispanas, como la de Toledo.
n En las ciudades de Al-Andalus vivían importantes minorías de judíos, que permanecieron en ellas cuando fueron conquistadas por los cristianos. Vivían en barrios separados (aljamas o juderías), donde tenían su centro de culto, la sinagoga. Pagaban impuestos especiales y gozaban de autonomía administrativa y judicial.
n También en Al-Andalus permanecieron comunidades de cristianos, llamados mozárabes. Podían mantener su religión y sus propias leyes, pero debían pagar más tributos y acatar la autoridad.

n Por último, los musulmanes que habitaban en territorio cristiano eran los mudéjares. También debían pagar tributos especiales y estaban obligados a vivir en barrios separados (morerías). Influyeron enormemente en la cultura cristiana: lenguaje, conocimientos técni­cos y científicos, arte y arquitectura

domingo, 14 de diciembre de 2014

Esquema de la La ciudad medieval ( es un folio)


 1. La recuperación de la vida urbana
A partir de finales del siglo XI se produjo en Europa occidental el incremento de la produc­tividad agraria, motivado por el cese de las grandes invasiones y de las guerras señoriales y por los avances en las técnicas agrícolas.
Las principales innovaciones técnicas fueron:
– Nuevos métodos de cultivo: rotación trienal, uso del estiércol como abono, etc.
– Nuevos instrumentos agrícolas: arado normando, collera y herraduras para mejorar la fuerza animal, y molinos de agua o viento para moler el grano.
 El incremento de la productividad agraria comportó:
– El aumento de la población: Europa pasó de tener 45 millones de habitantes en el siglo XII a tener unos 75 millones en el siglo XIV.
– La emigración de campesinos hacia nuevas zonas rurales en busca de nuevas tierras de cultivo, o hacia las ciudades, donde podían gozar de mayor libertad personal.
        El desarrollo del comercio: como la agricultura producía más, los campesinos podían vender los excedentes o intercambiarlos por productos artesanales en mercados locales, y ello favoreció la revitalización o la aparición de las ciudades.

 2. El desarrollo económico de la ciudad
 La ciudad medieval fue un centro de producción de objetos manufacturados. Los artesanos de un mismo oficio (curtidores, plateros, tejedores, etc.) se agrupaban en calles que reci­bían el nombre de su actividad.
 El trabajo artesanal se organizaba en talleres, propiedad de un maestro artesano; el taller y la vivienda solían estar juntos. Los artesanos se agrupaban en gremios para protegerse de la competencia y controlar la producción: fijaban las categorías (aprendices, oficiales y maestros), establecían normas y controlaban la calidad y el precio de los productos.
 Las ciudades eran lugares de mercado habitual. También surgieron las ferias, que eran grandes mercados celebrados cada cierto tiempo. Para articular el comercio interior apare­cieron nuevas rutas terrestres entre ciudades.
 El comercio a larga distancia se efectuaba por mar:
– La ruta del Mediterráneo unía Occidente con Oriente.
        La ruta del Atlántico y del Báltico unía los puertos de la Península Ibérica con los del Nor­te de Europa.
3. La sociedad urbana
 El crecimiento de las ciudades formó un nuevo grupo social no privilegiado: la burguesía. Se dedicaba al trabajo artesanal y al comercio y no dependía de ningún señor feudal.
 El origen de la riqueza de los burgueses era el dinero, no la tierra. Se distinguía entre:
Alta burguesía: formaban parte de ella los grandes comerciantes y los banqueros.
Pequeña burguesía: la constituían los maestros artesanos y los pequeños comerciantes.
 En las ciudades vivían otros grupos sociales: nobles, eclesiásticos y gentes humildes, ade­más de minorías como los judíos.
 El gobierno de las ciudades lo ejercían los magistrados, que velaban por las finanzas, el orden y la justicia, y estaban dirigidos por un alcalde. Con el tiempo, el gobierno quedó en manos de los más ricos: el patriciado urbano.
         A partir del siglo XII surgió un mayor deseo de conocimiento entre la burguesía y algunos nobles, y se desarrollaron en las ciudades las escuelas y las universidades
4. El afianzamiento de las monarquías
 Desde el siglo XII, los reyes se apoyaron en la burguesía, que necesitaba libertad personal y seguridad en sus actividades comerciales, para imponer su autoridad sobre la nobleza y garantizar la estabilidad del reino. Para ello:
– Los reyes concedieron a las ciudades cartas de privilegios, que hacían libres a sus habi­tantes y otorgaban monopolios comerciales y permisos para abrir mercados.
– Los burgueses concedían a los reyes recursos económicos para armar a sus ejércitos y enfrentarse a los nobles.
 Los monarcas quisieron reconocer la importancia de la burguesía aceptando su presencia en las reuniones de las Cortes o Parlamentos. Allí, los representantes burgueses plantea­ban sus peticiones al rey a cambio de concederle dinero.
         El empeño de algunas monarquías europeas por afianzar su poder y establecer fronteras claras entre los diferentes reinos causó conflictos graves, como la Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Inglaterra y Francia.

5. La crisis de la Baja Edad Media (siglos XIV y XV)
 A principios del siglo XIV, Europa sufrió una crisis agraria (sucesión de malas cosechas) cau­sada por un clima desfavorable y por el cultivo de tierras de mala calidad. La consecuencia fue la extensión del hambre por todo el continente europeo.
 Además, las luchas entre señores feudales aumentaron considerablemente, y en 1347, la Peste Negra asoló Europa provocando una gran mortalidad.
 Estos hechos hicieron disminuir la población: la mano de obra se redujo y muchas tierras se abandonaron. Para compensarlo, los señores aumentaron los impuestos (malos usos), lo que todavía empeoró más la vida de los campesinos, y se originaron numerosas revueltas antiseñoriales.

         En las ciudades la mortalidad fue aún más elevada y se redujeron enormemente las activi­dades económicas. La miseria era generalizada y por ello también se produjeron enfrenta­mientos, contra el patriciado urbano y contra los judíos (pogromos).